12 sept. 2008

Sopor

En la inmensidad ... lejos de la materia
tan cerca de dios como tan cerca
de la puerta que te abres.
Quizás no quieras volver
ni retomar el aire
solo acomodar el vacio
y dejarte caer.

3 comentarios:

Carol Blenk dijo...

Como siempre que te leo, me da miedo hablar, casi respirar, por no hacer ruido y romper el eco que dejan tus palabras.
Como tacones que se alejan por un pasillo largo, largo...
Qué bien leerte aquí, allí, o donde sea, pero siempre leerte.
Qué suerte.

paola vaggio dijo...

QUé bien, Diley, ahora podré regalarte un diseño para el blog :)

Sobre el texto, me pasa lo mismo que a Carol, que me dejas sin habla. Es un territorio tan íntimo el tuyo. TE llamo pronto para explicarte mis primera experiencias con los locos chiquitillos. Un beso

Diley dijo...

Qúe bonito eso de que las palabras rebotan y se alejan como el eco de un tacon marcando baldosas.
Qué suerte la mía estar tan bien acompañada.. US ESTIMO